viernes, 13 de abril de 2018

EL OSO VUELVE A MERINDADES


EL OSO VUELVE A MERINDADES

Con la llegada de la primavera volverá a visitar nuestros bosques el oso pardo cantábrico, como ha hecho ininterrumpidamente todas las primaveras desde que se constatara su presencia por primera vez en 2010. Los últimos osos cantábricos merineses fueron cazados en los años 50 en el valle del río Engaña y, desde entonces, han apareciero muy ocasionalmente.

En los últimos años su presencia es temporal - no están asentados aún en Las Merindades- pero constante. En 2017 por primera vez una hembra con dos crías volvió a pisar nuestra comarca, mientras varios ejemplares macho la recorrieron pasando por los valles más norteños de nuestra tierra y recorriendo las montañas más meridionales hasta el extremo oriental de los montes Obarenes.

Hace dos años la Fundación Oso Pardo anunció que estudiarían los posibilidades de Las Merindades para que se asentara una población osera permanente, pero no hemos vuelto a saber nada de aquello. Los que somos de esta tierra sabemos que nuestros bosques y prados ofrecen un magnífico territorio para su presencia una vez se haya recuperado definitivamente en las vecinas montaña palentina y Campoó. Los pastos más altos de Valdeporres, Sotoscueva y los 4 Ríos Pasiegos son zonas abundantes en arándanos o "ráspanos", como los denominamos por aquí y que permiten la alimentación de los plantígrados al final del verano y antes de la montanera de la rebolla y la bellota.

Por ahora están de paso. Son machos jóvenes en busca de hembras con las que aparearse,  que abandonarán nuestra comarca de vuelta a Campoó cuando comience el verano. Pero muy pronto se asentarán permanentemente aquí y se volverá a dar uso a construcciones antiguas que intentaban prevenir los ataques de oso.




Romerias destacadas de la provincia


Romerias destacadas de la provincia..
Cada año los vecinos recuerdan el trayecto que, según la tradición, realizaba Santo Domingo hasta las ruinas de Clunia (junto al pueblo de Peñalba de Castro). Es tradicional hacer este camino a pie (o incluso a caballo) acompañando a quienes portan la imagen del Santito (tarea reservada a los recién casados). A mitad de camino se hace una parada en Araúzo de Torre. Una vez en las ruinas de Clunia se hace una comida campestre (con platos tradicionales como la leche frita) y se visita la ermita donde se halla la imagen de la Virgen de Castro. A la vuelta se para de nuevo en Araúzo de Torre, donde se hace una merienda y despedida.
La popularidad de la cita la ha convertido tradicionalmente, como cuentan algunos lugareños, en el momento elegido por muchas parejas casaderas para hacer público el compromiso. Es también con frecuencia el punto de encuentro de futuros enamorados, ya que a la devoción religiosa, siempre se sumó el carácter de encuentro de hermandad y estrechamiento de lazos entre los habitantes de pueblos vecinos.
Nota: Todos los años el tercer domingo de abril, (el cuarto si coincide con el domingo de Resurrección)

El Dolmen de la Cotorrita (Porquera de Butrón Juan



El Dolmen de la Cotorrita (Porquera de Butrón) muy próximo a dicha localidad y cerca de Dobro. Este dolmen se nos muestra con la típica estructura de corredor que concluye en una cámara amplia rodeado de hortostatos y orientado de Este a Oeste.Fue construido hace 5.500 años y fue excavado en el año 1969 cuando ya había sido saqueado. En la cámara principal aparecieron restos de quince individuos, donde destaca uno en posición fetal, acompañado con un cuenco liso cerámico. Igualmente fue hallado un ajuar del neolítico consistente en diversos cuchillos de silex, un punzón de hueso y dos hachas de ofita pulimentada, de cuya procedencia se insinúa fuese del batolito de Poza de la Sal donde existe este mineral.

Fotos de Pedro Núñez.


miércoles, 11 de abril de 2018

Portada románica de la iglesia de Almendres

Portada románica de la iglesia de Almendres, en la Merindad de Cuesta Urria, bajo la advocación del patrono de Castilla, San Millán Abad. De finales del siglo XII. Dicha portada es muy similar a las de Bercedo, Miñón y Soto de Bureba. De obligada visita para los amantes del románico.

CUANDO LAS GRULLAS VAN A LA PEÑA, COGE EL CARRO Y VETE A POR LEÑA


CUANDO LAS GRULLAS VAN A LA PEÑA, COGE EL CARRO Y VETE A POR LEÑA...

...y cuando las grullas van al mar, coge el arado y vete a arar". Así se decía en lugares como Bortedo o Argés, haciendo referencia a la información que daban a los campesinos las migraciones de las aves.

Variantes de este "dicho" se conocían en otros lugares de la provincia, como Munilla, La Nuez de Abajo, San Miguel de Pedroso, Abajas, Santa Cruz de Juarros, Rebolledo de la Torre, Peñahorada o Vallejo de Mena.

Fuente: "Creencias y supersticiones populares de la provincia de Burgos". Elías Rubio. Cesar-Javier Palacios, José Manuel Pedrosa.

Grulla fotografiada por Rufino Hernández en el embalse de Arauzo de Salce (Burgos). https://avesdeburgos.blogspot.com.es/

La propuesta de división entre autrigones y cántabros de Juan José García González

Juan José García González es catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Burgos. Coordinador en su día de las "Jornadas Burgalesas de Historia Medieval" y de las obras "Historia 16 de Burgos" (tres tomos) e "Introducción a la historia de Castilla". Es fundador y director de tres colecciones científicas de Historia Medieval. Entre sus publicaciones más recientes destacan Estudios sobre la transición al feudalismo en Cantabria y la cuenca del Duero (1999) y Castilla en tiempos de Fernán González (2008). Dado su origen (Novales, Cantabria) creemos que es poco sospechoso de poder ser acusado de “castellanista”.

Ha dedicado la mayor parte de su trabajo al estudio de la Edad Media en nuestro entorno. En todo caso, para la interpretación de los hechos de dicho periodo ha tenido con frecuencia que retrotraerse a épocas anteriores para ofrecer explicaciones e hipótesis consistentes. En este contexto queremos reflejar aquí la propuesta de división entre cántabros y autrigones que aparece mostrada en su libro “Castilla en tiempos de Fernán González” (pag 68).

El mapa trata de reflejar el hecho de que los celtas-autrigones desplazaron a los cántabros a las zonas más montañosas, guardando para sí las áreas de mayor potencial cerealista (al respecto hemos hablado en un artículo anterior). De esta manera, quedarían bajo el territorio de los autrigones las llanuras de Villarcayo y Medina, extendiéndose hacia el sur hacia Valdivielso y hacia el norte al menos hasta las zonas más bajas de Montija, Espinosa y Sotoscueva.


lunes, 9 de abril de 2018

Las fronteras de cántabros con autrigones y turmogos


Castro Grande (Valle de Mena), Foto de Crispu Mena

En la época inmediatamente anterior a la invasión romana, el norte de la provincia de Burgos estaba ocupado por los pueblos cántabro, autrigón y turmogo. Sin embargo, no existe en absoluto consenso científico sobre cuáles eran los límites entre ellos y en realidad este es un aspecto sobre el que los diversos analistas suelen pasar de puntillas.

Algunos expertos consideran que toda la comarca de las Merindades estaba ocupada por los pueblos cántabros, otros que la mayoría de la misma, otros que la mayoría correspondía al pueblo autrigón…Igualmente indefinido es el límite entre cántabros y turmogos en la zona de las Loras.

Las fuentes romanas no son demasiado de fiar, puesto nos ofrecen información parcial, difícilmente interpretable e incluso en ocasiones contradictoria; además de que no dejan de ser “fotos fijas” que difícilmente permiten explicar periodos de varios siglos. Evidentemente el avance en este ámbito deberá provenir de la arqueología, aunque tampoco podemos esperar que sea la panacea.


Castro en el entorno de la Ermita de S. Pantaleón de Losa
De hecho, en la zona de Merindades aún queda pendiente una ingente tarea de prospección de los yacimientos. El conocimiento de todo este sector está también condicionado por la escasa o nula visibilidad superficial debido a la vegetación y la falta de roturación. Por ello, si analizamos de forma crítica los resultados publicados hasta ahora, en muchos casos la asignación de muchos castros incluso a la segunda Edad del Hierro es con frecuencia dudosa. Por otro lado, y más allá de interpretaciones más o menos voluntaristas, y del éxito de la expresión “castro cántabro”; lo cierto es que hasta ahora no hay tampoco datos objetivos genéricos que permitan diferenciar un castro cántabro de otro autrigón o turmogo.

Necrópolis tumular del castro La Polera de Ubierna

Y es que, excepto en lo relativo a su diferente interacción con el invasor romano; existen indicios de que las diferencias entre estos pueblos no eran tantas como las que se presupone. Y además tenemos que tener en cuenta que el concepto de “frontera” es algo esencialmente moderno que no casa para nada con el enfoque prehistórico en donde en general el límite se correspondía más con una zona de intercambio que con una zona de enfrentamiento.

Trataremos este tema en próximos artículos, pero para cerrar el artículo con una pequeña aproximación, consideraremos como cántabros los castros de Peña Ulaña y Peña Amaya así como la muela de Dulla (en donde parecen haberse encontrado algunos indicios de enfrentamiento entre cántabros y romanos) y todos los territorios situados al norte y oeste de los mismos.
Mesa del Dulla (Desde el parque eólico  de Haedo de las Pueblas)
Consideraremos turmogos Sasamón (Segisama), y autrigones Poza de la Sal (Salionca) y Castro Urdiales (Portus Samanus), Así como los territorios situados al este de la zona que los une. ¿Y entre medias? Entre medias una gran incógnita.

Más información en:
“La edad del hierro en la provincia de Burgos” José David Sacristán de Lama. (2007)
“Los Cántabros en la Antigüedad. La historia frente al mito.” VVAA. Universidad de Cantabria.