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sábado, 26 de mayo de 2018

QUINTANILLA ESCALADA



Quintanilla Escalada que en realidad se llamaba Quintanilla de los Freyres en clara alusión eclesiástica a los "Frailes" posteriormente adoptó el termino de Escalada que viene a ser un topónimo que nos describe la situación donde está enmarcado, que viene a ser la inclinación del terreno en pequeños escalones.

En Merindades existen dos pueblos que tambien derivan de este topónimo. Escaño y Escanduso también definen esta formación sobre el terreno.


En la foto casas típicas montañesas de Burgos con su típica solana



sábado, 19 de mayo de 2018

URBEL DEL CASTILLO cruce de caminos.


Castillos roqueros como el de Frías sólo hay uno, pero este de Urbel del Castillo no desmerece en nada hacer un breve repaso a su historia, y es que la importancia del castillo queda patente al completarse el nombre del pueblo con del castillo, indicando que el pueblo nació en torno a él. Aunque la palabra Úrbel tradicionalmente se ha considerado de origen vasco, hay otras voces que argumentan un origen prerromano. Los restos actuales del castillo son del siglo XV y corresponden a la construcción realizada por la familia Zúñiga.

El actual castillo tiene sus orígenes en el siglo IX, con la expansión del condado castellano desde la cordillera Cantábrica hacia tierras del sur, ocupadas por los musulmanes. El alfoz de La Piedra, citado en 1029, tenía dos castillos, La Piedra y Úrbel, destinados a cerrar la entrada en el curso alto del río Úrbel. Estos castillos formaban una línea defensiva junto con otros cercanos, como el desaparecido castillo de Peña Amaya, La Piedra, y el de Ubierna.

Algunas décadas después, durante el siglo X, volvió a ser puesto fronterizo. El asesinato del conde García Sánchez de Castilla en 1028 hizo que Castilla fuese heredado por Sancho III el Mayor, rey de Navarra, por el matrimonio de éste con la hermana de García, Mayor de Castilla. A su muerte en 1035, Sancho modificó la frontera de Castilla y Navarra situándola en la línea de Úrbel. Estas nuevas fronteras fueron grave fuente de litigios entre ambos reinos hasta que tras la batalla de Atapuerca en 1054 Castilla recuperó los territorios que le correspondían en la actual provincia de Burgos.

Fue un punto de control y dominio de toda la comarca, dando protección a la agricultura regada por el Río Úrbel y a la ganadería que aprovechaba los pastos de los páramos circundantes. Sus montes con abundantes pastos atrajeron los rebaños de la Mesta, ya que Úrbel era uno de los extremos de la cañada que desde la Sierra de Neila llegaba al Páramo de Masa y El Tozo. Por este motivo la Orden de Santiago poseía un torreón en Nidáguila que junto con el castillo de Úrbel garantizaba la pacífica explotación del ganado ovino.

jueves, 5 de abril de 2018

VALDELATEJA, EL PUEBLO SIN CEMENTERIO


En el pueblo de Valdelateja hace casi dos años que no se daba sepultura a nadie. El pasado viernes a las seis de la tarde, sus escasos vecinos y algunos forasteros llegados de Santander y Bilbao acompañaron en su último adiós a Fidela Hidalgo, de 96 años, hija de Valdelateja pero vecina de Baracaldo, quien poco antes de morir dejó expreso su deseo de que la enterrasen en el pueblo que la vio nacer.

Pero Valdelateja no tiene cementerio y, por ello, desde su existencia como pueblo, sus muertos son enterrados en Siero, una aldea hoy arruinada, situada en una ladera del impresionante castro de Santa Centola, al que sólo se puede llegar por un camino empedrado de pronunciada pendiente que atraviesa el espeso bosque de encinas.


Resulta por ello conmovedor ver a las comitivas funerarias subir con el ataud a hombros, haga frío o calor, llueva o nieve, hasta el fantasmagórico pueblo que se despobló hace ya casi un siglo, pero que todavía conserva vivo su diminuto camposanto.

Igualmente estremecedor, por lo que de dramático tiene la despoblación y el desarraigo que se observa en muchos pueblos de la comarca de Sedano, fue el hecho de que los familiares de la persona finada se trajesen desde Baracaldo ( Vizcaya ), lugar donde vivía Fidela Hidalgo, hasta los picos y las palas necesarios para poder excavar el hoyo en el cementerio, en previsión de que en Valdelateja ya no quedaran vecinos para poder prestarlos.

Por su espectacular situación geográfica y por la presencia en el castro de la ermita mozárabe de Santa Centola y Santa Elena, Siero es uno de los más destacados enclaves mágicos burgaleses.


De claro origen medieval, Siero fue en otros tiempos uno de los tres barrios que tenía la localidad de Valdelateja. Según un vecino de ella, Severino Santidrián, hacia 1.914 abandonaron el pueblo sus dos últimos vecinos, uno de ellos Juan Varona Hidalgo, antiguo conductor de las diligencias Rámila. Desde entonces, y salvo el cuidado camposanto adosado a la desvencijada iglesia demolida, la ruina es total en este lugar.

Sólo por su citado origen histórico, dentro de la repoblación altomedieval, puede comprenderse el difícil asentamiento de Siero y su no menos penoso camino de acceso. Por ello, para superar esta dificultad cuando se trata de acompañar al difunto a su tumba, los vecinos de Valdelateja utilizan desde tiempo inmemorial un curioso sistema de relevos.

Forman tres grupos de cuatro personas cada uno, compuesto siempre de los más jóvenes y fuertes, que esperan en lugares establecidos a lo largo del angosto camino la llegada del féretro para hacer el relevo. De esta forma, y según Severino Santidrián, siempre se sube deprisa, en menos de 10 minutos, para no cansarse demasiado. Sin embargo y a pesar de estas precauciones, el cansancio es evidente entre los porteadores del féretro, quienes al final no pueden ocultar el sudor del esfuerzo realizado ".

Del libro, Burgos en el recuerdo, de Elías Rubio Marcos.

martes, 27 de marzo de 2018

Los Dujos del valle de Sedano


La mayoría de los colmenares del valle de Sedano están instalados aprovechando los abrigos de las rocas. Sus sencillas paredes fueron levantadas con sillarejos y en su frente aparecen incrustados los dujos, troncos ahuecados que alojan las colmenas.


Al principio las colmenas se practicaban en troncos huecos. Con el tiempo se ideó el vaciado de los mismos. Este es el origen de estas colmenas conocidas como DUJOS.

Para fabricar los dujos se emplean árboles de madera dura como quejigos, cerezos o nogales. El dujo se consigue vaciando los troncos con una herramienta adecuada. Los dujos se abren al muro exterior del colmenar a través de una tapa de madera en la que aparecen practicados una serie de agujeros por donde entran y salen las abejas.



Colmenas en forma de hornilleras y dujos, fabricados a partir de olmos viejos, en un abrigo rocoso de Tubilla del Agua:  


miércoles, 21 de marzo de 2018

CUEVA DEL AGUA o CUEVA DE LOS MOROS. Basconcillos del Tozo



Nacimiento del Rudrón. Basconcillos del Tozo

En la zona de Páramos y en las Loras se encuentra esta cueva donde desaparece el río Hurón para aparecer de nuevo, tras cerca de cuatro kilómetros de recorrido subterráneo, ya como río Rudrón. La caverna, también llamada Cueva de los Moros, y su entorno están poblados de misteriosas leyendas protagonizadas por enormes y monstruosas serpientes.


La Cueva del Agua se abre en el fondo de un cerrado y uliginoso anfiteatro rocoso. Su gran portalón de entrada, por el que se precipitan las aguas del Hurón, permite acceder a una gran sala subterránea. Por sus dimensiones —10.290 m²— es la segunda en extensión de toda la provincia burgalesa. Otra gran sala ascendente, la Sala de las Dunas, enlaza con la Hoya de los Caracoles, una enorme dolina en la que se abren las dos surgencias por las que vuelve a brotar el río.

El desarrollo total de la cavidad de Basconcillos del Tozo es de 3.310 metros. Las dimensiones de la cueva y el hecho de que en ella desaparezcan las aguas de un río han favorecido la aparición de fantásticas leyendas sobre la misma. Todo ello hace que la cueva de Basconcillos sea un atractivo punto de encuentro para grupos de espeleólogos de toda España.


lunes, 12 de febrero de 2018

El río RUDRÓN.



El río Rudrón ez el más atrevido de la comarca de la Lora, a su paso por las Loras y Valle de Sedano apenas si recorre 42 kilómetros en el interior de la provincia de Burgos, pero tan corta distancia basta para asegurar que los paisajes que dibuja y esculpe el río Rudrón son dignos de su hermano mayor, el Ebro, aguas en las que se funde y se confunde.


El Rudrón tiene sus fuentes, su nacedero, en uno de los parajes más bellos y poco conocidos de la provincia de Burgos. Muy cerca de Basconcillos del Tozo, en Hoyos a pocos kilómetros, tiene su origen este singular río que, junto al Urbel configura la comarca y el modo de ser de sus gentes. El primero acabará su vida en el Mediterráno a través del Ebro, el segundo acaba en el Atlántico. Mientras el Rudrón desfila por el cañón que esculpe camino de Santa Coloma, Bañuelos, Tablada o Tubilla del Agua, el Urbel desciende más levemente por el páramo hasta donarse en el Arlanzón.

Foto de San Felices. Daniel Pérez.

martes, 30 de enero de 2018

MIGUEL DELIBES Y SEDANO (1)


" Desde un principio diré que Sedano es mi pueblo, un pequeño gran pueblo de Burgos, donde la gente llega a vieja comiendo manzanas y miel, los cangrejos y las truchas se multiplican confiadamente en los regatos y los conejos corren libres por el monte sin temor a la mixomatosis. Uno nació, o le nacieron, en Valladolid, ciudad de que se siente orgulloso, pero esto no obsta para que a uno, desde pequeñito le gustase tener su pueblo. Así que Sedano es mi pueblo y no por casualidad de haber nacido en él, sino por decisión deliberada de haberlo aceptado entre mil ".

En efecto, Delibes, el narrador que recogió y expresó el alma de Castilla, pasaba los meses estivales y el resto de vacaciones en este precioso pueblo situado 47 kms al norte de Burgos. Sus calles, sus paisajes y su entorno hasta el río Ebro y el río Rudrón sirvieron de inspiración para muchas de sus novelas. Así, por ejemplo: Un año de mi vida, Mis amigas las truchas, Castilla habla, Mi vida al aire libre, Las perdices del domingo, Con la escopeta al hombro, Tres pájaros de cuenta, Pegar la hebra, El último coto, Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo, El otro fútbol, El último coto, El libro de la caza menor, Vivir al día y Señora de rojo sobre fondo gris tuvieron por escenario estos paisajes. Y aún más, sus escasos moradores, con su humildad y su dignidad fueron protagonistas de otras obras de Delibes, como por ejemplo Cayo y su disputado voto.

¿Quién le iba a decir al bueno de Don Miguel que, pocos años después de su muerte, un señor desde Galicia, un cántabro cantabrista desde Madrid y otros varios desde Cantabria iban a poner todo su empeño en intentar convencer a los últimos moradores de la comarca de que no eran castellanos sino exclusivamente cántabros ?. O mejor, ¿ quién nos iba a decir que cuando Delibes nos hablaba de Cortiguera, de Sedano o del río Moradillo no nos estaba describiendo unos mágicos lugares de Castilla sino que en realidad nos estaba hablando de unos rincones de la Gran Cantabria dentro de un país de celtas llamado Galastubria ?.
Texto: Paquita Chocolatera

Foto. Palacio de los Bustillo, en Sedano. Javier Prieto Gallego